Aprender a puertas abiertas

Aprender a puertas abiertas
Aprender a puertas abiertas

por Candela Niesl

El mundo que nos rodea es uno y tiene mucho para enseñarnos. No siempre se trata de calificaciones y aulas. Roots & Shoots muestra que en la naturaleza aprendemos, a su modo y a su tiempo. Conozcamos de qué trata la educación ambiental.

Cada vez que Jane Goodall se presenta, nos recuerda su propia pasión y la determinación que la hicieron la mujer que es hoy.

“Todos se reían de mí” comienza. “¿Cómo iba a llegar a África cuando había allí una guerra, no teníamos dinero para viajar y, además, era simplemente una joven mujer?”. Mientras la Guerra Fría dominaba la realidad de países y personas, el sueño de ir a África a estudiar el comportamiento animal no sólo era absurdo sino inaceptable.

Muchos podrían haberse dados por vencidos. Pero a veces, antes de dar el suspiro final y resignarse, la esperanza toca a la puerta. Fue Vanne Goodall, la madre de la propia Jane quien la impulsó a perseguir este sueño enloquecido. “Si realmente querés hacer esto, vas a tener que trabajar muy duro, sacarle ventaja a las oportunidades y nunca rendirte”. Estas hermosas y alentadoras palabras permanecen en la memoria y en el corazón de la primatóloga inglesa.

Actualmente podrán ser otros los impedimentos que se presentan a la hora de querer llevar nuestros proyectos adelante. Aun así, siempre hay alguien o algo que cumple el rol de la roca destinada a provocar el tropiezo y la dura caída en nuestro camino. Por momentos, no parece haber alternativa.

Jane Goodall and Robert Hinde in Gombe Stream Chimpanzee Reserve

Jane Goodall es prueba viviente de la importancia de perseverar. Sin estudios universitarios, siendo muy joven, partió hacia el corazón del África para investigar y conocer a aquellos seres que siempre la habían intrigado y seducido. Al comenzar sus observaciones de los chimpancés, ella los identificó con nombres propios. Avanzadas sus investigaciones, fue aceptada en Cambridge para obtener directamente su doctorado. Allí fue duramente criticada por el mundo académico por esta decisión, y, peor aún, por haberles atribuido sentimientos, los cuales en ese momento eran considerados atributos exclusivamente humanos.

No toda educación se basa en una educación convencional, no todo aprendizaje ocurre en las aulas.

Roots & Shoots, uno de los programas globales del Instituto Jane Goodall, es la prueba de que enseñar y aprender trascienden los muros de las aulas. Con más de 17.000 grupos activos en 141 países de todos los continentes, niños, jóvenes y adultos llevan adelante proyectos de aprendizaje propios que se encargan de fomentar “el respeto y la empatía por todos los seres vivos”, buscando generar líderes compasivos.

La empatía y el respeto, el amor y la pasión no son lecciones que puedan darse sólo en un aula, y luego ser calificadas. Estos son valores que la propia humanidad transmite de generación en generación, y la naturaleza misma es capaz de transmitirlos con claridad y fuerza.

¿Qué sucede entonces con la educación ambiental?

Si la naturaleza se presta a enseñar, y el hombre tiene el medio y las herramientas como para hacerlo, ¿por qué la educación ambiental sigue pareciendo un sueño distante y ajeno?

La UNESCO distingue a esta rama de la educación como uno de los pilares para el desarrollo sostenible. Aun así, hay pocos casos en los cuales se la ve en práctica. A menudo vemos que el concepto puede resultar novedoso, a pesar de haber sido acuñado en sus formas más sencillas en el Siglo XV, siguiendo luego con el Iluminismo de los Siglos XVII y XVIII (primeras ideas sobre una pedagogía intuitiva y natural). Esta dificultad en reconocer e incorporar esas ideas y valores nos lleva a que en nuestra vida cotidiana no logremos ponerlas  en práctica.

Taller Roots & Shoots Argentina

El desafío que se le presenta a la sociedad actual, a las nuevas y no tan viejas generaciones, es incorporar a la educación ambiental como una herramienta más que aporta a una conciencia colectiva sostenible y en armonía con el mundo. Es también aprender sobre el medio ambiente, reconociendo los patrimonios naturales y culturales, logrando finalmente ver más allá de lo material. La educación ambiental ayuda a las personas no sólo a desarrollar sus capacidades (tanto cognitivas como físicas) sino también a volver a conectarse de manera emotiva con la tierra – su hogar – y así vislumbrar los motivos por los cuales se impone cuidar el entorno natural y a todas sus formas de vida.

Para que las distintas culturas sean capaces de comunicarse y entenderse, para que las diferentes creencias se apoyen las unas a las otras hace falta un enfoque de la educación que sólo puede brindar nuestra Tierra, con todos sus habitantes. Roots & Shoots transita ya este camino, contagiando la perseverancia y la pasión. Optar por esta propuesta es decisión de cada uno de nosotros.

Como personas humanas, como portadores de una voz en este mundo, debemos encarar las problemáticas reales que se nos presentan. Es nuestra indelegable responsabilidad incluir a todos en la educación sobre este mundo, y sobre todos los demás seres que junto a nosotros lo habitan.

¡Piensa cada día en las consecuencias de tus acciones, en lo que comes, lo que compras, en qué medio te mueves! Estos detalles tienen un gran significado. Si los consideramos, sería un cambio sin precedentes. Tenemos el tiempo muy justo. ¡Hazlo ya!”

Jane Goodall