China está perdiendo su interés por el marfil

China está perdiendo su interés por el marfil
China está perdiendo su interés por el marfil

Por Simon Denyer, 29 de marzo de 2017
Fuente: https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2017/03/29/good-news-for-africas-elephants-china-is-losing-its-taste-for-ivory/?utm_term=.a1e956c7ae3f

PEKÍN —  China cerró el viernes 31 de abril 67 talleres de tallado en marfil junto con tiendas que comercializan estos productos, lo cual representa aproximadamente un tercio del total , empezando a cumplir su promesa de terminar con toda venta de marfil en el país para fin de este año.

La noticia probablemente permite albergar la esperanza de que se ponga fin a la crisis producto de la caza furtiva de elefantes en África, sobre todo desde que un nuevo estudio muestra que los precios del marfil en el país asiático continúan desplomándose.

La disminución de la demanda china, el mayor mercado de marfil del mundo, es quizá el factor de mayor importancia que podría ayudar a acabar con la caza furtiva a lo largo del continente africano.

En un informe publicado el miércoles, Save The Elephants indica que el precio promedio por kilo de colmillo al por mayor en China era de 2.100 dólares a principios de 2014, pero que había caído a 1.100 dólares a finales de 2015, antes de alcanzar los 730 dólares en febrero de 2017.

El grupo conservacionista atribuye este fenómeno a una combinación de recesión económica, campaña oficial anticorrupción, compromiso del gobierno para acabar con este comercio, y la creciente concientización de la gente.

Los conservacionistas anunciaron la promesa del gobierno chino de cerrar la industria nacional del marfil como un “gran paso” y recibió con alegría la evidencia de que se estaba cumpliendo.

“Estos cierres son prueba de que China está determinada a erradicar el comercio del marfil y ayudar a los elefantes africanos”, sostuvo Peter Knights, director  ejecutivo de Wild-Aid, un grupo con sede en San Francisco, EE. UU., que ha desempeñado un papel protagónico a la hora de concientizar al público chino sobre la conexión entre el marfil y la caza furtiva.

Knights afirmó que la última caída en los precios es un indicador de que el marfil es “una muy mala inversión en la actualidad”. Asimismo, dijo esperar una caída aún mayor para finales de este año.

Lucy vigne, una de las autoras del informe de Save The Elephants, indicó que el comercio legal del marfil en China fue “drásticamente disminuido”, con sucursales autorizadas que gradualmente han ido reduciendo la cantidad de artículos exhibidos y recortando los precios.

Según los conservacionistas, el comercio legal de marfil en ese país, con una reserva acumulada antes de la prohibición mundial, era la cubierta de un comercio ilegal mucho más grande que alimentó la caza furtiva.

“El cumplimiento de la ley es clave para tener éxito”, declaró Vigne en una nota de prensa. “Ya existe una mejoría en China. Desde 2013, hemos visto  un descenso en el número de artículos de marfil ilegales exhibidos para la venta”.

La Administración Forestal Estatal de China anunció el cierre de los talleres de tallado en marfil y las tiendas minoristas a través de su sitio web el 24 de marzo, como parte de un “proceso ordenado” para finalizar dicho comercio. WildAid informó que 12 de 34 talleres están cerrando, así como 45 de 130 tiendas.

A pesar de que la caza furtiva puede haber tenido su pico máximo algunos años atrás, anualmente se siguen matando unos 20.000 elefantes por sus colmillos, según indican los expertos, principalmente para cubrir la demanda de marfil de Asia, en particular de China.

La población de elefantes de África se ha visto reducida de aproximadamente 1.2 millón hace 35 años atrás a  400.000-500.000 en la actualidad. Los elefantes de los bosques de África Central podrían extinguirse en la próxima década de continuar las tendencias actuales, mientras que la población de elefantes de Tanzania cayó un 60% entre 2009 y 2014, según un censo.

Knights comenta que la prohibición ya servía de ayuda: las confiscaciones del marfil que ingresaba a China cayó un 80% en 2016 y la caza furtiva ha disminuído en Kenia.  No obstante, Hong Kong y Gran Bretaña aún deben aprobar las prohibiciones  sobre el comercio de marfil que se han propuesto, al mismo tiempo que el mercado japonés “continúa muy activo”, según la WildAid.


 

Simon Denyer es el jefe de redacción de The Post en China. Trabajó anteriormente como jefe de redacción en la India y para Reuters en Washington, la India y Pakistán.

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