A salvo en la isla

A salvo en la isla
A salvo en la isla

 

¿Sabías que existen islas protegidas para que los chimpancés vivan seguros mientras finalizan el proceso de rehabilitación?

¿Ya viste los emotivos videos de su traslado a esos sitios?

¿Sabías que, además, podés ayudar desde tu casa?

En esta nota te contamos todo acerca del esperanzador plan de reintroducción del Instituto Jane Goodall en Congo.

En un remoto lugar de la selva congolesa, al que sólo se accede mediante lanchas motorizadas, existen tres territorios seguros y con abundante vegetación donde los chimpancés pueden volver a vivir en paz: Tchindzoulou, Ngombe y Tchibebe. Estas islas forestadas están rodeadas por el río Kouilou y pertenecen a la Reserva Natural de Tchimpounga. Su ubicación las convierte en sitios ideales para transferir a los grandes simios antes de ser reintroducidos en la selva virgen; tarea compleja y delicada a la que apunta el Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga (CRCT) de la mano de su directora Rebeca Atencia.

En las islas –de entre 40 y 100 hectáreas – los chimpancés estarán en un ambiente natural seguro donde aprenderán a desarrollar las habilidades necesarias para sobrevivir en el futuro, tales como comer frutos silvestres, cazar insectos, hacer sus nidos y otras destrezas básicas que les serán imprescindibles. En esta última fase de la rehabilitación, son diariamente monitoreados, reciben atención veterinaria y suplemento de comida.

¿Qué es una Isla? Son áreas que funcionan como campos de entrenamiento para los chimpancés en fase de rehabilitación, antes de la liberación total en su hábitat natural, o como hábitat permanente para aquellos individuos que por alguna razón no puedan ser reintroducidos.

 

Rebeca Atencia junto al equipo de Tchimpounga y los chimpancés rescatados.

 

A UN PASO DE LA LIBERTAD TOTAL

 Veinticinco años han pasado desde la fundación de Tchimpounga, a 50 km de la localidad de Punta Negra, República de Congo, fundado con el objetivo de brindar un espacio para recibir y rehabilitar a los primates decomisados por las autoridades locales. Pero no fue hasta 2012 que el primer chimpancé pudo ser trasladado a la isla de Tchindzoulou, 100 hectáreas de densa vegetación alejadas de cualquier peligro. Esa fue Kudia (Kudia hoy), una hembra adolescente que llegó a Tchimpounga cuando era todavía un bebé. Desnutrida, herida y en estado de shock, la pequeña tuvo que pasar por un proceso de recuperación de varios años antes de poder ser llevada a la selva protegida por el equipo del Instituto Jane Goodall Congo (IJG).

Algunos jóvenes huérfanos junto a “La Vieille”, una chimpancé que fué rescatada en edad adulta y fué “madre adoptiva” de muchas de las crías que llegaban.

 

El abrazo de la libertad
El traslado de Ulengue (El abrazo de Ulengue) a la isla de Tchindzoulou fue especial; coincidió con la visita de la fundadora del Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, la Dra. Jane Goodall. El pequeño Ulengue llegó al santuario deshidratado, desnutrido, infestado de parásitos y deprimido, pero con el tiempo y los cuidados se recuperó hasta convertirse en un corpulento macho de 12 años. El video muestra, además, un emotivo abrazo final.

Ante la mirada atenta de Rebeca Atencia, Bichica fue liberada apenas unos segundos después de Kudia (Liberación de chimpancés rescatadas por el IJG en Congo); en el video se observa cómo se adentran en la selva, sorprendidas al pisar la abundante maleza verde. Unos días después les llegó el turno a Silaho y Ouband, dos hembras jóvenes que en seguida se unieron a las primeras habitantes de la isla. Juntas comenzaron a explorar la naturaleza, a distinguir los sonidos inofensivos de las amenazas latentes y a buscar el alimento por sí mismas.

Superar el miedo Víctima de la caza furtiva, la tímida Anzac  fue confiscada por las autoridades congolesas a un cazador (video). Cuando llegó al Centro de Rehabilitación pesaba sólo 2.600 kilos y tenía una infección parasitaria. En el video se puede ver su proceso de recuperación, sus evidentes miedos y su completa adaptación al entorno y a la cuidadora. Esperando el turno para ser liberada, Anzac pasa los días junto a otros pequeños.

Orphan Anzac at the JGI Tchimpounga Chimpanzee Rehabilitation Center in the Republic of Congo.

2012 fue un año clave para el IJG Congo, porque a partir de entonces otros 50 primates han sido transferidos a las islas de la Reserva Natural de Tchimpounga, donde hasta hoy viven bajo la protección de ecoguardas. Mientras tanto, el CRCT continúa con su labor diaria de recuperación de los otros 150 individuos huérfanos que viven en el centro, y desarrollando métodos para lograr liberaciones exitosas.

Jane Goodall junto a Rebeca Atencia y el equipo de Tchimpounga

¿Cómo puedo ayudar?
La mayoría de los chimpancés llegan a Tchimpounga siendo bebés, al quedar huérfanos debido a la caza ilegal para el comercio de carne silvestre. Algunos son vendidos en los mercados locales como mascotas, otros corren peor suerte. Cuando llegan al santuario están traumatizados y requieren atención veterinaria urgente. Devolverles la libertad que nuestra propia especie les quitó es una tarea ardua que requiere de cuidados profesionales y mucho amor, que les son brindados por personal especialmente entrenado. Para ello la ayuda de socios y amigos del IJG, por más pequeña que parezca, es fundamental. Recuerda que desde Latinoamérica también podemos apadrinarlos. Consulta este link para mayor información: janegoodall.es/es/socio.html